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Discover “Unpaywall,” a New (and Legal) Browser Extension That Lets You Read Millions of Science Articles Normally Locked Up Behind Paywalls

Open Culture

Earlier this month, Impactstory, a nonprofit supported by grants from the National Science Foundation and the Alfred P. Sloan Foundation, launched, Unpaywall, a free browser extension that helps you “find open-access versions of paywalled research papers, instantly.”

As the co-founders of Impactstory describe itUnpaywall is “an extension for Chrome and Firefox that links you to free full-text as you browse research articles. Hit a paywall? No problem: click the green tab and read it free!”

Their FAQ gets into the mechanics a little more, but here’s the gist of how it works: “When you view a paywalled research article, Unpaywall automatically looks for a copy in our index of over 10 million free, legal fulltext PDFs. If we find one, click the green tab to read the article.”

While many science publishers put a paywall in front of scientific articles, it’s often the case that these articles have been published elsewhere in an open format. “More and more funders and universities are requiring authors to upload copies of their papers to [open] repositories. This has created a deep resource of legal open access papers…” And that’s what Unpaywall draws on.

This seems like quite a boon for researchers, journalists, students and policymakers. You can download the Unpaywall extension for Chrome and Firefox, or learn more about the new service at the Unpaywall website.

Note: Over at Metafilter, you can find a good list of sources of, or methods for, obtaining free academic content.

via London School of Economics/Metafilter

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En breve haremos bellos fractales como churros

Fractales. Todos hemos oído alguna vez el nombre, asociándolo a fantásticas formas que cambian y danzan, tomando formas geométricas que quizá todavía no habíamos imaginado.
No obstante, las matemáticas que los originan no son tan evidentes. Y para renderizar una sola imagen puedes tirarte un buen rato con tu ordenador de sobremesa, dada la potencia necesaria para calcular el resultado.
Pero eso va a cambiar. Mira lo que Tom Beddard ha creado, en el vídeo tras el salto, con un programa de su propia creación.

Pinche aquí para ver el vídeo

Sorprende que formas tan complejas las haya creado con su código. Eso sí, las ecuaciones no son suyas, si no de FractalForums.com. Él prefiere explorar, cambiar poco a poco un parámetro, ver qué ocurre:  a veces surgen estructuras con forma de árbol, otras veces formas geométricas, otras veces orgánicas.

Lo genial es que va a compartir su programa, llamado ShaderLab, con todos nosotros. Será una aplicación web de código abierto, cuyo punto más fuerte será trabajar “casi en tiempo real“. Es decir, que si tienes un buen equipo, apenas tendrás que esperar nada para ver los resultados.

Saldrá en las próximas semanas y será muy interesante probarlo. — Javier G. Pereda [subblue]


Eutanasia animal: matar a una ballena que agoniza

100+ Fogonazos by noreply@blogger.com (Antonio Martínez Ron)

Los científicos de la fotografía están delante del cadáver de una ballena en una playa de Alaska. Provistos de sus respectivos chubasqueros, ambos se disponen a realizar la autopsia del cetáceo, que les permitirá determinar las causas de la muerte. Pero ¿qué ocurre cuando llegan y el animal está todavía vivo? En muchas ocasiones sucede que la ballena está moribunda y es imposible llevarla de vuelta al agua, con lo que puede que el animal pase varios días agonizando ante la mirada de impotencia de los humanos. El veterinario Craig Harms describía hace unos días en The Guardian lo que se siente:

“Encontrar a una ballena viva en una playa es una experiencia muy diferente. Tienes el movimiento, su respiración, ella ve que está allí y tú puedes imaginar mejor cómo sería este animal nadando en el agua. Puedes ver sus músculos ondeándose debajo de los 15 cm o más de grasa. También ves a menudo las señales obvias de su estrés: heridas causadas por la hélice de un barco, por las redes, la respiración dificultosa, ampollas por todas partes, el aspecto demacrado y el daño de los carroñeros… Las gaviotas no esperan a que se mueran”.

Cuando una ballena se queda varada puede tardar hasta tres días en morir. Fuera del agua, el sol quema su piel y la gravedad causa el fallo de los sistemas circulatorio y respiratorio, lo que termina desembocando en una parada del corazón. Los veterinarios administran de vez en cuando calmantes al animal, para disminuir su sufrimiento, y una de las formas habituales de poner fin a la situación es cortar una de las arterias cerca de su cola para que se desangre lo antes posible, pero en ocasiones eso puede llevar hasta dos horas.

Procedimiento de eutanasia aplicado a una ballena en Carolina del Norte (EEUU)

¿Debemos intervenir los humanos en estos casos o dejar que la naturaleza siga su curso? Los científicos que trabajan en el tema intentan encontrar una manera efectiva de parar el sufrimiento sin dañar a otros organismos. Administrar pentobarbital, como se hace en casos de eutanasia humana, supone un peligro para la gran cadena de animales que se alimenta de los restos de la ballena. Podrías estar envenenando a toda una cadena alimenticia. En 2011, recuerdan en The Guardian, se registró el envenenamiento de un perro que ingirió un trozo de grasa de una ballena en una playa. El animal sobrevivió, pero habían pasado 21 días desde el sacrificio de la ballena y los trozos seguían siendo una amenaza.

El equipo de Craig Harms ha diseñado un protocolo de actuación que publica en The Journal of Wildlife Diseases, un sistema más rápido y menos tóxico para el ambiente. Se trata de una inyección de cloruro de potasio que se infiltra directamente en el corazón de la ballena mediante una gruesa jeringuilla construida al efecto. Después de sedar al animal, los científicos buscan el lugar adecuado para suministrar la dosis, que tienen un precio de unos 500 dólares.

El dispositivo diseñado por Craig Harms (Journal of Wildlife Diseases)

El nuevo método, aseguran, provoca la muerte de la ballena en menos de diez minutos y no es peligroso para los animales que se comen los restos. Los científicos han repartido las agujas especiales y el dispositivo para administrar el compuesto químico entre los miembros del equipo de protección de mamíferos marinos de EEUU. La próxima vez que aparezca uno de estos animales vivo en una playa, su sufrimiento durará mucho menos.

Referencia: Low-residue euthanasia of stranded mysticetes (The Journal of Wildlife Diseases)| Vía: The Guardian.

Entrada publicada en Fogonazos http://www.fogonazos.es/

Airships

 

Since the 1850s, engineers have been experimenting with powered lighter-than-air flight, essentially balloons with steering and propulsion. Like other early aeronautical experiments, the trial-and-error period was lengthy and hazardous. Dirigibles (with internal support structures) and blimps (powered balloons) were filled with lifting gases like hydrogen or helium, intended for many uses, from military and research to long-distance passenger service. The growth of the airship suffered numerous setbacks, including the famous Hindenburg disaster in 1937, and never developed into a major mode of travel. Despite the challenges, more than 150 years later, a number of airships are still in use and development around the world as cargo carriers, military platforms, promotional vehicles, and more. (See also 75 Years Since the Hindenburg Disaster). [38 photos]

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The German zeppelin Hindenburg floats past the Empire State Building over Manhattan, on August 8, 1936, en route to Lakehurst, New Jersey, from Germany. (AP Photo)

In 1905, pioneering balloonist Thomas Scott Baldwin’s latest airship returns from a flight over the City of Portland, Oregon, during the Lewis and Clark Centennial Exposition. (Library of Congress) #

An airship flies above the White House in Washington, D.C., in 1906. (George Buck, Library of Congress) #

The Baldwin airship at Hammondsport, New York, in 1907. Thomas Scott Baldwin, second from left, was a U.S. Army major during World War I. He became the first American to descend from a balloon by parachute. (Library of Congress) #

French military dirigible “Republique” leaving Moisson for Chalais-Mendon, in 1907. (Library of Congress) #

Zeppelin airship seen from water, August 4, 1908. (Library of Congress) #

A Clement-Bayard dirigible in shed, France, ca 1908. The lobes on the tail, meant for stability, were removed form later models, as they were found to slow the craft in the air. (Library of Congress) #

Wellman airship “America” viewed from the RMS TRENT, shown dragging her anchor, ca 1910. (Library of Congress) #

Boats, airplane, and airship, ca. 1922. Possibly the U.S. Navy’s SCDA O-1. (Library of Congress) #

Luftskipet (airship) “Norge” over Ekeberg, Norway, on April 14, 1926. (National Library of Norway) #

The giant German dirigible Graf Zeppelin, at Lakehurst, New Jersey, on August 29, 1929. (AP Photo) #

The Graf Zeppelin flies low over Tokyo before proceeding to Kasumigaura Airport on its around-the-world flight, on August 19, 1929. (AP Photo) #

A pair of Gloster Grebe fighter planes, tethered to the underside of the British Royal Navy airship R33, in October of 1926. (Deutsches Bundesarchiv) #

British M.P.s walk onto an airship gangplank, in Cardington, England, in the 1920s. (Library of Congress) #

The U.S. Navy’s dirigible Los Angeles, upended after a turbulent wind from the Atlantic flipped the 700-foot airship on its nose at Lakehurst, New Jersey, in 1926. The ship slowly righted itself and there were no serious injuries to the crew of 25. (AP Photo) #

Aerial view of the USS Akron over Washington, D.C., in 1931, with the long north diagonal of New Jersey Avenue bisected by the balloon and Massachusetts Avenue seen just beneath the ship. (Library of Congress) #

Passengers in the dining room of the Hindenburg, in April of 1936. (OFF/AFP/Getty Images) #

Interior hull of a U.S. Navy dirigible before gas cells were installed, ca. 1933. (National Archives) #

The Graf Zeppelin over the old city of Jerusalem, April 26, 1931. (Library of Congress) #

The mechanic of the rear engine gondola changes shift climbing inside the mantle of the airship, as the Graf Zeppelin sails over the Atlantic Ocean in a seven-day journey from Europe to South America, in August of 1933. (AP Photo/Alfred Eisenstaedt) #

The German-built zeppelin Hindenburg trundles into the U.S. Navy hangar, its nose hooked to the mobile mooring tower, at Lakehurst, New Jersey, on May 9, 1936. The rigid airship had just set a record for its first north Atlantic crossing, the first leg of ten scheduled round trips between Germany and America. (AP Photo) #

The Hindenburg flies over Manhattan, on May 6, 1937. A few hours later, the ship burst into flames in an attempt to land at Lakehurst, New Jersey. (AP Photo) #

The German dirigible Hindenburg crashes to earth, tail first, in flaming ruins after exploding at the U.S. Naval Station in Lakehurst, New Jersey, on May 6, 1937. The disaster, which killed 36 people after a 60-hour transatlantic flight from Germany, ended regular passenger service by the lighter-than-air airships. (AP Photo/Murray Becker) #

The airship USS Macon, moored at Hangar One at Moffett Federal Airfield near Mountain View, California. (AP Photo/U.S. Navy) #

The USS Akron launches a Consolidated N2Y-1 training plane during flight tests near Naval Air Station at Lakehurst, New Jersey, on May 4, 1932. (U.S. Navy) #

The USS Los Angeles, moored to the USS Patoka. (San Diego Air and Space Museum Archive) #

The wreckage of the naval dirigible USS Akron is brought to the surface of the ocean off the coast of New Jersey, on April 23, 1933. The Akron went down in a violent storm off the New Jersey coast. The disaster claimed 73 lives, more than twice as many as the crash of the Hindenburg. The USS Akron, a 785-foot dirigible, was in its third year of flight when a violent storm sent it crashing tail-first into the Atlantic Ocean shortly after midnight on April 4, 1933. (AP Photo) #

Sunset over the Atlantic finds a United Nations convoy moving peacefully towards it destination during World War II. A U.S. Navy blimp, hovering overhead, is on the lookout for any sign of enemy submarines, in June of 1943. (Library of Congress) #

The USS Macon sails over lower Manhattan, on October 9, 1933. (AP Photo/U.S. Navy) #

At a Nevada nuclear test site test Site, on August 7, 1957, the tail of a U.S. Navy Blimp is photographed with the cloud of a nuclear blast in the background. The Blimp was in temporary free flight in excess of five miles from ground zero when it collapsed from the shock wave of the blast. The airship was unmanned and was used in military effects experiments. Navy personnel on the ground in the vicinity of the experimental area were unhurt. (National Nuclear Security Administration) #

A small zeppelin airship flies through the air above the men’s downhill race of the Alpine skiing World Cup, in Garmisch-Partenkirchen, Germany, on February 24, 2007. (Timm Schamberger/AFP/Getty Images) #

Stephane Rousson pedals his airship over the English Channel on September 28, 2008 off Hythe, England. Rousson failed in an earlier attempt to make the 34-mile (55km) journey across the English Chanel in a pedal powered airship. On his second attempt, he made it only halfway before deciding to give up. (Peter Macdiarmid/Getty Images) #

The MetLife blimp soars above the course during the third round of THE PLAYERS Championship in Ponte Vedra Beach, Florida, on May 8, 2010. (Richard Heathcote/Getty Images) #

Lower Manhattan, viewed at night from the DIRECTV blimp, on September 13, 2009. (Mario Tama/Getty Images) #

A dog sniffs the airship of French explorer Jean-Louis Etienne, that was to have flown a mission to measure the thickness of north Polar ice, but which was seriously damaged on January 22, 2008, when fierce winds ripped it from its moorings and slammed it into a house in Tourettes, southern France. (AP Photo/Lionel Cironneau) #

An airship advertising a resort in Dubai passes the London Eye Ferris wheel in London, on November 9, 2006. (Peter Macdiarmid/Getty Images) #

The Long Endurance Multi-Intelligence Vehicle approaches the landing area above Joint Base McGuire-Dix-Lakehurst, New Jersey, during its first flight, on August 7, 2012. The LEMV is intended to provide sensors capable of persistent intelligence, surveillance, and reconnaissance in a forward combat environment. (U.S. Army/Jim Kendall) #

Bradley Hasemeyer uses his smartphone to photograph the Aeroscraft airship, a high-tech prototype airship, outside a World War II-era hangar in Tustin, California, on January 24, 2013. Work is almost done on the 230-foot rigid airship prototype inside the blimp hangar in Orange County. The huge cargo-carrying airship has shiny aluminum skin and a rigid, 230-foot aluminum and carbon fiber skeleton. The prototype is half the size of the planned full-scale version, which will be designed to carry up to 250 tons of cargo. (AP Photo/Jae C. Hong) #

Un viajero aéreo en hibernación. Madrid-Barajas, 4 de junio de 1969.

Un viajero aéreo en hibernación.
Madrid-Barajas, 4 de junio de 1969.

Un DC-8 de Iberia llega de Cuba. De pronto, un hombre jóven cae del pozo derecho del aterrizador principal. Su rostro presenta síntomas de congelación. Permanece en estado de coma. Pasajero clandestino, ¡ha atravesado el Atlántico en hibernación! Recuperado el conocimiento, Armando Socarras, cuenta su aventura. Decidido a huir con un amigo, justo antes de que despegara el DC-8 de La Habana, trepó por el aterrizador hasta el pozo. Después perdió el conocimiento, y ha viajado a -35ºC durante 8 horas. Al llegar, la torre de control indica al DC-8 que realice un circuito de espera a baja altitud y Armando se deshiberna como en un quirófano. No ha vuelto a ver a su compañero. Escondido en el hueco del aterrizador principal derecho, probablemente cayó al vacío. [Su cuerpo nunca apareció].

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Sorprendente, cuando menos. Lo que más me llama la atención es el asunto de la “hibernación”. En teoría el sufrido Armando debía haber fallecido por congelación e hipoxia, pero sobrevivió. El caso encontró bastante eco en la prensa de la época, como puede verse, por ejemplo, en esta edición del diario ABC del día 5 de junio de 1969.

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Imagen: Vista desde un Douglas DC-8 en vuelo.

Volando de Cuba a Madrid, ¿hibernado? apareció originalmente en Tecnología Obsoleta, 13 octubre 2013.


Test de empatía para saber si eres un psicópata

 

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¿Os acordáis del dilema moral al que debe enfrentarse Batman en The Dark Knight? Sí, aquello de dejar que muera un grupo de personas a cambio de salvar a otro. Esa clase de dilemas son difíciles, aunque pueden servir para detectar a psicópatas… incluso la clase de psicópatas que no parecen psicópatas. Algo así como el Test Voight-Kampff de Blade Runner para detectar replicantes, que de tan sutil incluso puede.. en fin, no digo nada más por evitar posibles spoilers.

Joshua Greene, psicólogo de la Universidad de Harvard, examinó durante años cómo los psicópatas se enfrentaban a diversos dilemas morales de este estilo, y también qué pasaba dentro de sus cerebros cuando lo hacían.

Lo que descubrió es que hay psicópatas que son profundamente empáticos (lo cual parece contradecir la frialdad de los psicópatas), pero que, sin embargo, desplegaban una clase de empatía mecánica, funcional, “fría”, como la de un botón que activa una respuesta. Pero antes de seguir, veamos dos clases de dilemas morales, a ver qué pasa.

Primer dilema

El siguiente dilema fue propuesto por la filósofa Phipilla Foot:

Un vagón de ferrocarril corre por unas vías. En su camino se encuentran cinco personas atrapadas, que no pueden escapar. Afortunadamente, usted puede darle a un interruptor que desviará el vagón a una vía muerta, apartando así el vagón de las cinco personas… pero con un precio. Hay otra persona atrapada también en ese desvío, y el vagón matará a esa persona. ¿Debería usted darle al interruptor?

La mayoría de nosotros decidirá sin demasiados problemas morales en base a una ética utilitarista: la opción que mate a menos gente. No es agradable, pero no hacer nada aún sería peor. Como en el caso de la democracia, es la opción menos mala.

Segundo dilema

El siguiente dilema fue propuesto por la filósofa Judith Jarvis Thomson:

Como antes, un vagón de ferrocarril va descontrolado por una vía hacia cinco personas. Pero esta vez, usted se encuentra de pie detrás de un desconocido muy corpulento en una pasarela peatonal por encima de las vías. La única forma de salvar a las cinco personas es arrojar al desconocido a las vías. Éste morirá al caer, desde luego. Pero su corpulencia considerable bloqueará el vagón, salvando así cinco vidas. ¿Debería usted empujarle?

El dilema es el mismo: es mejor matar a una persona que a cinco. Sin embargo, nos cuesta mucho más empujar a una persona a la vía. Porque participamos activamente en el homicidio, incluso lo propiciamos nosotros. Así pues, probablemente preferiremos no hacer nada.

Empatía fría

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Lo que sugiere Joshua Green es que estos dos dilemas morales afectan a dos regiones distintas del cerebro. El primer dilema, el córtex prefrontal y el córtex parietal posterior, implicados en nuestra experiencia objetiva de la empatía “fría”: el razonamiento y el pensamiento racional. El segundo dilema, afecta a la amígdala, el centro emocional del cerebro, el circuito de la empatía “caliente”. Y tal y como señala Kevin Dutton en su libro La sabiduría de los psicópatas:

Como la mayoría de los miembros normales de la población, los psicópatas no tienen demasiado problema a la hora de resolver el dilema presentado en el caso 1. Dan al interruptor y el tren se desvía, matando a una sola persona en lugar de matar a cinco. Sin embargo (y aquí es donde la cosa se pone interesante), a diferencia de la gente normal tampoco tendrían demasiados problemas en el caso 2. Los psicópatas se quedarían muy tranquilos empujando al tipo gordo a las vías sin pestañear, si no queda más remedio.

Estudios de Daniel Bartels, de la Universidad de Columbia, y David Pizarro, de Cornell, sugieren que el 90 % de las personas se negarían a empujar a un desconocido desde el puente para salvar cinco vidas. El 10 % restante son calculadores y empáticos en la versión más automatizada posible, gente que quizá está a nuestro alrededor y ha encauzado sus habilidades psicopáticas para liderar una empresa, para ejercer como neurocirujanos o para ingresar en el ejército.


La noticia Test de empatía para saber si eres un psicópata fue publicada originalmente en Xatakaciencia por Sergio Parra.


Herética imprenta

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Berkeley

De vez en cuando, al repasar documentos históricos, me sorprenden ciertas afirmaciones. Sí, ya sé que nunca se debe contemplar este tipo de escritos con los ojos actuales y que hay que situar todo en su tiempo y en las formas de pensamiento de la época, pero no deja de chocarme esta sentencia con la que acabo de cruzarme. Tal era la forma de pensar de Sir William Berkeley, gobernador de Virginia, que opinaba hacia 1670 lo siguiente acerca de la enseñanza libre y la imprenta aunque, desde su punto de vista como garante colonial, tenía bastante razón, a fin de cuentas la Revolución de las Trece Colonias se encontraba en el horizonte…

Doy gracias a Dios de que no haya entre nosotros escuelas para todos ni imprentas que propaguen libros, pues la instrucción produce desobediencia y herejía, y la imprenta las divulga.

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Imagen: Retrato de Sir William Berkeley. Library of Virginia.

Herética imprenta apareció originalmente en Tecnología Obsoleta, 17 septiembre 2013.


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El castillo de fantasía de Ferdinand Cheval by alpoma

Hace algunos años alcanzó la fama un vecino de Mejorada del Campo, en Madrid, gracias a un anuncio de televisión sobre cierto refresco. Se trata de Justo Gallego Martínez, que lleva medio siglo construyendo con sus propias manos toda una categral diseñada por él mismo. Es uno de los casos más conocidos de los que se llama arte marginal o de lo que Juan Antonio Ramírez llamó escultecturas margivagantes.

Pero, si hubiera que buscar un ejemplo clásico de ese tipo de construcciones autodidactas, sin duda habrá que acudir a un cartero francés que vivió entre 1836 y 1924. Atendía al nombre de Ferdinand Cheval y, salvo por ciertos toques de originalidad, o más bien de extravagancia, no parecía destinado a crear nada sorprendente hasta que un día tropezó con una extraña piedra. Bien, lo más seguro es que se trataba de una piedra corriente, pero por alguna razón a Ferdinand le llamó poderosamente la atención. Al día siguiente decidió recoger otra piedra, luego otra y, más tarde, todo un montón de piedras en el mismo lugar. Y, así, como si fuera la cosa más normal del mundo, durante más de tres décadas el cartero aprovechó su ruta diaria para ir recogiendo piedras del camino.

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Palais idéal. Fuente: Postman Cheval’s Ideal Palace.

Con el paso del tiempo, sobre todo por las noches, levantó con las piedras una especie de muralla para cierto castillo que habitaba en su imaginación. Posteriormente elevó una torre y decenas de estructuras aledañas consinuosas formas inspiradas en el arte hindú. El cartero quiso que fuera enterrado en su castillo, construido piedra a piedra con sus propias manos, pero le negaron el permiso para ello, por lo que sus años finales los pasó creando una especie de réplica más pequeña de su castillo en el cementerio del pueblo a modo de mausoleo.

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Palais idéal. Fuente: Postman Cheval’s Ideal Palace.

El cartero falleció y poca gente hizo caso de ello, a fin de cuentas le trataban como si fuera un bobo, las burlas eran comunes pero no parecían hacerle daño alguno. El castillo quedó ahí, esperando, sin llamar la atención hasta que algunos artistas célebres como Picasso sintieron atracción hacia sus extrañas formas. A finales de los años sesenta del siglo pasado el castillo de Ferdinand Cheval, o Palais idéal, fue declarado monumento histórico por las autoridades francesas. El castillo, que puede visitarse en Hauterives, departamento del Drôme en la región de Rhône-Alpes, ha quedado como ejemplo palmario de la “locura” creativa de un hombre solitario que, simplemente, quiso dar forma a un sueño sin atender a las risas ni a las burlas de sus contemporáneos.

Vía Professor Elliot.

 

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Don Juan en Marte: argumentos para la existencia de agua líquida by César

 

Cuando Don Roe y John Hickey sobrevolaban con su helicóptero el valle Wright de la Antártida en 1961 a una temperatura exterior de 30 grados bajo cero, no pudieron creer lo que vieron: un lago de agua líquida. El lago Don Juan (llamado así en honor a sus descubridores) es el charco (porque es poco más que un charco) más increíble del planeta Tierra y podría dar pistas de cómo podría haber agua líquida en lugares tan fríos y secos como Marte.
El secreto del lago Don Juan para mantenerse líquido es su alta salinidad, mayor que la de cualquier otra acumulación natural de agua de la Tierra. Sin embargo, el origen de esta salinidad era un misterio. Y decimos era porque un estudio encabezado por James Dickson, de la Universidad de Brown (EE.UU.), y publicado enScientific Reports revela de donde saca el Don Juan sus sales.
Los investigadores usaron time-lapses (16.000 fotografías en 2 meses) y datos meteorológicos para determinar que el origen del agua no era subterráneo, sino que provenía de la delicuescencia de las sales presentes en el suelo, es decir, las sales no son aportadas al lago por una corriente de agua salada, sino que las sales están presentes en el suelo y toman agua de la atmósfera disolviéndose. También se detectó otro pequeño aporte de agua proveniente de la nieve derretida. Todo junto forma un charco capaz de mantenerse líquido en uno de los lugares más fríos y secos de la Tierra, basándose en el efecto de reducción de la temperatura de congelación que supone la presencia de sal en el agua, tan conocido en las zonas donde nieva habitualmente.

 

Popout

 

Lo que las imágenes muestran es que los niveles de agua en el charco se incrementan coincidiendo con los picos de temperatura diarios, lo que sugiere que el agua viene en parte de la nieve calentada justo lo suficiente a mediodía para derretirse. Pero el aporte de agua fresca no explica el alto contenido salino, que es ocho veces mayor que el del mar Muerto.

La segunda fuente de aportes al lago viene de un canal de sedimento suelto localizado al oeste del charco. Investigaciones anteriores había encontrado que ese sedimento era rico en cloruro cálcico. Para comprobar que efectivamente esta era la fuente los investigadores colocaron una segunda cámara para monitorizar el canal y sincronizaron los datos, al igual que los de la primera cámara, con los datos de las estaciones meteorológicas cercanas.

 

Popout

 

Las imágenes muestran marcas oscuras de humedad que se forman en el suelo cada vez que aumentaba la humedad relativa del aire. Existen marcas de agua similares en un precipicio al norte del charco. Lo que forma estas marcas es las sales del suelo absorbiendo la humedad disponible en el aire, lo que antes hemos llamado delicuescencia. Estas sales cargadas de humedad atraviesan el suelo suelto hasta llegar a la capa de permafrost inferior. Y ahí esperan hasta que un aumento de temperatura suficiente les permitan usar nieve derretida para llegar al lago a través del canal.
Estos resultados contradicen la hipótesis predominante desde el descubrimiento del lago en 1961 que afirmaba que las salmueras tenían un origen subterráneo.
Los aficionados a la exploración marciana ya habrán asociado las marcas de agua del lago Don Juan a algunos hallazgos hechos en Marte. En concreto a marcas oscuras que parecen fluir ladera abajo en algunos cortados y precipicios. Suelen ocurrir en los mismos lugares en las mismas épocas del año marciano. Se ha especulado con que estas marcas podrían ser algún tipo de salmuera fluyendo, la mejor prueba disponible de la existencia de agua líquida en el Marte actual.
Los resultados de la investigación en el lago Don Juan refuerzan esta hipótesis. Se ha visto escarcha en Marte, lo que implica que el aire contiene al menos algo de humedad. También, como son muy conscientes los lectores habituales de Experientia docet, existen sales cloradas en superficie que tendrían una capacidad delicuescente similar a la observada en la Antártida. Finalmente, el proceso no necesita agua del subsuelo, lo que elimina este requerimiento en Marte.

Es más plausible, por tanto, que exista agua líquida en Marte en la actualidad y que la hubiese en el pasado.

Esta entrada es una participación de Experientia docet en la XXII Edición del Carnaval de Química que organiza Roskiencia.  

Referencia:

Dickson, J., Head, J., Levy, J., & Marchant, D. (2013). Don Juan Pond, Antarctica: Near-surface CaCl2-brine feeding Earth’s most saline lake and implications for Mars Scientific Reports, 3 DOI: 10.1038/srep01166

  

Einstein descubrió la energía oscura, según un historiador de la ciencia by Kanijo

Artículo publicado el 3 de diciembre de 2012 en The Physics ArXiv Blog

Einstein debatió el fenómeno que los físicos actuales llaman energía oscura en una correspondencia con Schrodinger, según revela un físico e historiador de la ciencia.

La teoría general de la relatividad de Einstein es uno de los mayores logros de la ciencia del siglo XX. Decribe la gravedad como una propiedad geométrica del tejido del espacio-tiempo.

Actualmente, esta idea es una de las piedras angulares de la física moderna, pero también tuvo problemas en su nacimiento. Un punto de particular controversia es un término en las ecuaciones de Einstein, conocido como constante cosmológica. Esta constante es un tipo de presión que influye en la tasa de expansión del universo.

Las ecuaciones originales de Einstein no tenían esta constante. Estas ecuaciones predecían que el universo se contraería si la gravedad fuese demasiado fuerte, o se expandiría si fuese muy débil.

Pero Einstein pensaba que el universo era estático, por lo que añadió un término que proporcionaría un tipo de presión que contrarrestaría la fuerza de la gravedad.

Unos años más tarde, George Lemaitre y Edwin Hubble descubrieron que el universo estaba, en efecto, expandiéndose. Esto provocó que Einstein eliminase la constante. Posteriormente llamaría a esta incapacidad de predecir la expansión del universo a partir de sus ecuaciones originales, el mayor error de su vida.

Todo esto es conocido como la parte de la famosa historia de la relatividad general.

Pero hoy, Alex Harvey de la Universidad de Nueva York, en Nueva York, añade un interesante giro a la historia. Harvey ha desenterrado y reinterpretado una nota de Erwin Schrodinger sobre la adición de Einstein de la constante, y también estudió la respuesta de Einstein.

La correspondencia tuvo lugar entre 1918 y 1921, poco después de que Einstein publicase sus ideas por primera vez. El propósito de la nota de Schrodinger es debatir las propiedades de la nueva constante que añadió Einstein y qué forma debía tomar.

La respuesta de Einstein es corta y directa. Señala que el enfoque de Schrodinger permite que la constante sea fija o variable. Pasa a decir que esto lleva a “una densidad negativa no observable en el espacio interestelar” y a la cuestión de cómo podría variar a lo largo del espacio-tiempo.

Harvey dice que esto es destacable debido a que Einstein está describiendo el problema central al que se enfrentan los cosmólogos en la búsqueda de la energía oscura.

Para ser justos, Einstein desecha de plano la idea. La descarta diciendo: “El curso tomado por Herr Schrodinger no me parece posible debido a que cae demasiado profundamente en un bosque de hipótesis”.

Es interesante debido a que este es exactamente el dolor de cabeza que sufren los cosmólogos modernos al formular una estructura para la energía oscura actual. “A finales de la década de 1990, las preocupaciones de Einstein sobre “un bosque de hipótesis”, se hizo real”, dice Harvey.

Es decir, cuando los astrónomos descubrieron que el universo no solo se estaba expandiendo, sino que la expansión era acelerada.

Desde un punto de vista teórico, la constante cosmológica debería explicar esto, pero nadie sabe qué forma debe tomar. Hoy, el problema es cómo extraer esta forma a partir del bosque de hipótesis de Einstein.

Nadie sabe si este debate entre Einstein y Schrodinger prosiguió. Harvey dice que no tiene noticia de más correspondencia sobre el tema.

De hecho, Schrodinger no parece haber considerado de nuevo la constante. Pero, por supuesto, Einstein sí lo hizo, y cambió completamente de idea, condenando finalmente la constante.

Esta es la razón principal por la que la visión de Harvey es una importante y fascinante nota al pie en la historia de la constante cosmológica.


Artículo de Referencia: arxiv.org/abs/1211.6338: How Einstein Discovered Dark Energy

Fecha Original: 3 de diciembre de 2012
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Un avance matemático fija las reglas para una teleportación más efectiva by Kanijo

Artículo publicado el 16 de enero de 2013 en la Universidad de Cambridge

Un nuevo protocolo propone soluciones para una teleportación más eficiente – el transporte de información cuántica a la velocidad de la luz.

Durante los últimos diez años, los físicos teóricos han demostrado que las intensas conexiones generadas entre las partículas como la establecida en la ley cuántica del “entrelazamiento”, pueden tener la clave de una posible teleportación de información.

Particle or Wave...Onda o partícula Crédito: Jurvetson

Ahora, por primera vez, los investigadores han calculado cómo podría “reciclarse” el entrelazamiento para aumentar la eficiencia de estas conexiones. Los resultados, publicados en la revista Physical Review Letters, podrían llevarnos, en el futuro, un paso más cerca del teletransporte al estilo de la ciencia ficción, aunque esta investigación es de naturaleza puramente teórica.

El equipo también ha ideado una forma generalizada de teleportación, que permite una amplia variedad de aplicaciones potenciales en la física cuántica.

En una época se consideraba imposible, pero en 1993, un equipo de científicos calculó que la teleportación podría funcionar, en principio, usando las leyes cuánticas. La teleportación cuántica aprovecha la ley del “entrelazamiento” para transmitir trozos de información del tamaño de partículas a través de enormes distancias en, potencialmente, un instante.

El entrelazamiento de un par de partículas cuánticas, tales como electrones o protones, que están intrínsecamente ligadas entre sí, manteniendo la sincronización entre las dos, la cual permanece tanto si las partículas están una junto a otra, como en extremos opuestos de una galaxia. A través de esta conexión, los bits cuánticos de información, o qubits, pueden transmitirse usando solo formas de comunicación clásicas.

Los anteriores protocolos de teleportación han caído en uno de estos dos campos: los que solo podían enviar información desordenada, lo que requiere una corrección en el receptor; o, más recientemente, la teleportación “basada en puertos” que no quiere corrección pero que necesita una cantidad de entrelazamiento imposible de lograr, dado que cada objeto enviado destruiría el estado entrelazado.

Ahora, físicos de Cambridge, del University College de Londres, y la Universidad de Gdansk han desarrollado un protocolo para proporcionar una solución óptima en la que, los estados entrelazados, se “reciclan” de forma que la comunicación entre las partículas se mantiene para la teleportación de múltiples objetos.

También han ideado un protocolo en el que se pueden teleportar múltiples qubits simultáneamente, aunque el estado entrelazado se degrada proporcionalmente a la cantidad de qubits enviados en ambos casos.

“El primer protocolo consta de estado de teleportación secuenciales, y el segundo los teleporta globalmente”, dice Sergii Strelchuck del Departamento de Matemática Aplicada y Física Teórica de Cambridge, que lideró la investigación junto a sus colegas Jonathan Oppenheim de Cambridge y UCL; y Michal Horodecki de la Universidad de Gdansk.

“También hemos encontrado una técnica generalizada de teleportación, que esperamos que tenga aplicaciones en áreas como la computación cuántica”.

Einstein nunca negó su rechazo a la teoría del entrelazamiento cuántico, descartándola como “acción fantasmal a distancia”. Pero, desde entonces, el entrelazamiento ha demostrado ser una característica muy real de nuestro universo, y una que tiene un potencial extraordinario para mejorar todo tipo de proyectos científicos.

“Existe una estrecha conexión entre la teleportación y los computadores cuánticos, que son dispositivos que aprovechan la mecánica cuántica para realizar cálculos que no serían factibles en un computador clásico”, dice Strelchuck.

“Construir un computador cuántico es uno de los grandes desafíos de la física moderna, y se espera que el nuevo protocolo de teleportación ayude al avance de este área”.

Aunque el protocolo de los físicos de Cambridge es completamente teórico, el año pasado, un equipo de científicos chinos informó de la teleportación de fotones a lo largo de 143 km, batiendo el récord anterior, y el entrelazamiento cuántico se ve cada vez más como un área importante de inversión científica. La teleportación de información transportada por átomos aislados es factible con las tecnologías actuales, pero el teletransporte de objetos grandes – tales como el capitán Kirk – sigue en el dominio de la ciencia ficción.

Strelchuck añade: “El entrelazamiento puede verse como el combustible que alimenta la teleportación. Nuestro protocolo es más eficiente, capaz de usar el entrelazamiento de manera más económica a la vez que elimina la necesidad de corrección de errores”.


Artículo de referencia: Generalized teleportation and entanglement recycling http://arxiv.org/abs/1209.2683

Fecha Original: 16 de enero de 2013
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Por una pizca de arsénico by alpoma

test_marshÉrase una vez una chica llamada Marie-Fortunée Capelle, más conocida en las páginas de la historia como Marie Lafarge, por su apellido de casada. Nacida en Francia allá por el año 1816, es recordada por ser la protagonista de uno de los primeros casos de supuesto asesinato en el que la toxicología determinó el veredicto final del juicio, que tuvo lugar en 1840. El asunto tuvo tanto eco que los periódicos de medio mundo siguieron su desarrollo con pasión y, en muchas ocaciones, posicionándose a favor o en contra de la acusada, con mucha carga política entre medias.

Marie era hija de un oficial de artillería, que falleció cuando era una niña. Algunos años más tarde también falleció su madre, por lo que, con dieciocho años cumplidos fue a caer bajo la tutela de una tía materna, muy bien relacionada y casada con un alto cargo del Banco de Francia. No era mal lugar para una huérfana, pero al parecer las dos mujeres chocaban constantemente. Se le ofreció a Marie una educación esmerada, típica para la época, ideal para una “señorita bien”. Debido a la posición de sus tíos, sus amigas pertenecían a familias aristocráticasy se esperaba que se comportara como tal. Algo debió salir mal, porque en su cabecita comenzó a nacer todo unpeligroso delirio de grandeza. Como sus amigas iban cayendo una detrás de otra en matrimonios de cuento de hadas, con grandes nobles de Europa y millonarios, ella también soñaba con lo mismo. Pero su tía, a pesar de nadar en la abundancia, no ofrecía una dote espectacular por su futuro casamiento. Sin duda, eso fue considerado por Marie como toda una afrenta, más que nada porque sus sueños de princesa se veían mermados. El tiempo pasaba y ningún pretendiente se acercaba a ella. El príncipe azul no aparecía por lo que, cumplidos los veintitrés, años un familiar suyo fue encargado de buscarle un marido de buena cuna. Con agencia matrimonial por el medio, se eligió al pretendiente sin que Marie supiera nada. En esa época, una chica de buena posición, aunque fuera una segundona, debía casarse pronto. Con veintitrés años estaba ya cerca entrar en una edad en la que sería poco apetecible, y sin un gran patrimonio detrás, sería complicado que se casara. Se pactó la boda con un chaval de veintiocho años llamado Charles Lafarge. Parece que al principio la idea de tal matrimonio no disgustó a Marie, a fin de cuentas se decía que Charles era propietario de un gran palacio que había sido anteriormente un monasterio, así como dueño de muchas otras propiedades. ¡Por fin podría codearse con sus amigas en igualdad de condiciones! Sí, ese era su gran sueño, la pena es que el cuento de hadas se convirtió en pesadilla muy pronto.

La boda tuvo lugar en 1839, marchando la feliz pareja a vivir a la gran propiedad de Charles, abandonando Marie su querida París. Bien, el tal Charles no parecía gran cosa, un tipo grande y un poco tosco pero, al parecer, bienintencionado. No sé que imaginaba Marie, pero lo que se encontró no debió hacerle mucha gracia. El castillo principesco, o el suntuoso palacio, no era más que un viejo caserón rodeado de ratas que estaba siendo reformado para convertir una vieja cartuja en un lugar más o menos adecuado para vivir. Sí, había fincas allí, pero eran penosas y, para colmo, el negocio de fundición de Charles no daba más que problemas. Se había esforzado durante años para conseguir una industria próspera, pero no tenía más que deudas. La reacción de Marie al ver aquello fue terrorífica. Sus sueños de grandeza estallaron en apenas unos minutos en medio de un paisaje oscuro que nada tenía que ver con príncipes y tesoros. Amenazó con suicidarse, se sentía traicionada por su familia que, por fin, parecía haberse librado de su molesta presencia. Los ataques de ira asustaban a su marido que, intentando arreglar el problema, prometió no tocarla hasta que consiguiera dinero para levantar aquella ruina.

Lo que siguió fue toda una representación digna de una tragicomedia. El matrimonio aparentaba en público ser el más feliz del mundo, pero en privado Marie no se acercaba a Charles. Llegaban cartas de Marie a sus amigas informando de lo dichosa que se sentía en su gran mansión. Poco antes de partir Charles a París para un viaje de negocios, Marie obligó a su marido a firmar un testamento en el que ella era considerada heredera de todas las propiedades. Curiosamente, algo debió imaginar Charles, pues casi al mismo tiempo, y a espaldas de su mujer, dio por válido otro testamente en el que su madre aparecía en primer término como heredera.

Aquella firma convirtió a Marie en una apasionada amante… en la distancia, claro. Mientras su marido estaba en París, le envió ardorosas cartas y algunos dulces. No le sentaron muy bien, pues enfermó repentinamente. Los síntomas eran similares a los del cólera. De regreso a sus propiedades, Charles parecía haber mejorado un poco. Sin embargo, al poco, volvió a enfermar. Varios médicos le trataron y todos llegaron a la conclusión de que padecía cólera. Lo más curioso era la forma de actuar de Marie, siempre atenta con Charles, ofreciendo comida a su marido continuamente. Una comida en la que, en ocasiones, se observaban sospechosos “posos blancos”. Por esos días había encargado Marie la compra de arsénico para matar ratas, así que dos y dos son cuatro. Algunos familiares de Charles sospecharon y un médico, finalmente, trató a Charles con minucionsidad hasta dar con una conclusión aterradora: estaba siendo envenenado. Lo más sorprendente era ver a Marie cada día más radiante, casi alegre, mientras Charles iba cayendo poco a poco en las garras de la muerte. Ya no había remedio, al poco Charles falleció y Marie fue acusada de asesinato.

Fueron analizadas varias muestras de comida procedentes de la cocina y, aunque se encontraron rastros de arsénico, no parecía suficiente prueba como para cerrar el caso. El juicio fue seguido con pasión en gran parte de Europa. Marie, poco antes de ser acusada, había acudido con rapidez a comprobar el testamento. No me imagino la cara que debió poner al ver que la jugada no había salido nada bien. La estampa de la pobre Marie en el juicio era muy teatral, vestida de negro, mostrando continuamente pesar por la suerte de su marido. Despertó la compasión de muchos y la opinión pública se dividió prácticamente en dos partes iguales. En un primer análisis del cadáver, varios químicos y boticarios afirmaron haber encontrado rastros de arsénico. Pero las pruebas que empleaban eran toscas y anticuadas, la cosa no estaba nada clara.

De repente, entró en acción el abogado de la defensa. Afirmó que un gran científico español se hallaba esos días dando una serie de conferencias en París y que debía ser llamado para ayudar a Marie en su defensa. El científico no era otro que el gran Mateo Orfila, el padre de la toxicología moderna (véase este artículo biográfico sobre Orfila en TecOb). El juez permitió que se exhumara el cuerpo de Charles para la toma de nuevas muestras, pero no pidió la presencia de Orfila, sino que dejó en manos de los mismos químicos y boticarios que habían realizado la primera prueba la ejecución de la segunda, para salir de dudas. Sorprendentemente, la prueba resultó negativa. ¡Marie respiraba aliviada! Estaba a punto de ser libre.

La prueba en cuestión era el test de arsénico ideado por el químico británico James Marsh. Aquella prueba era, y es, una maravilla de la química analítica. Permitía detectar trazas minúsculas de arsénico en cualquier muestra, pero tenía un grave problema, a saber, para su realización se necesitaba el auxilio de alguien muy experimentado y cuidadoso. Con aquel panorama todo estaba borroso, parecía que el cuerpo no mostraba indicios de presencia de arsénico, pero en los análisis de los alimentos que Marie preparaba para su marido sí aparecía, y además en grandes cantidades. La defensa esperaba que entre tanto lío de pruebas y contrapruebas todo terminara con una duda razonable de inocencia.

Nada de eso, el fiscal también había leído varias obras de Orfila y decidió que, sin nada que perder, lo mejor era resolver las dudas llamando al mejor para realizar los análisis de manera precisa y sin duda posible. La defensa, claro está, no se negó, a fin de cuenta había sido el abogado defensor quien había sacado a la palestra a Orfila. Y, he aqui que, ante la sorpresa de todos, el propio Orfila invitó a las personas que habían realizado los anteriores ensayos a que fueran testigos de su análisis. Los minuciosos procedimientos de Orfila dejaron con la boca abierta a sus colegas, que no dudaron en afirmar que el análisis había sido impecable. Orfila aisló las muestras, de tal forma que cualquier contaminación exterior quedaba anulada. Realizado el test de Marsh, el resultado no ofreció duda: sí, aparecía arsénico en el cuerpo, indudablemente Charles había sido envenenado.

De poco le sirvió a Marie todo el juego de seducción que desplegó ante los medios. Muchos periódicos dudaban de la química, de los análisis y de cualquier cosa, preferían creer en la inocencia de la dulce Marie. No sirvió de nada, fue declarada culpable. Marie fue condenada a cadena perpetua, pena que cumplió durante años, en los que escribió una autobiografía, hasta que, en 1852 fue indultada al estar enferma de tuberculosis, muriendo al poco tiempo.

Documentos de interés sobre el Caso Lafarge:

 

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Montaigne on Death and the Art of Living by Maria Popova

“To lament that we shall not be alive a hundred years hence, is the same folly as to be sorry we were not alive a hundred years ago.”

French Renaissance writer Michel de Montaigne (1533-1592), celebrated as the father of modern skepticism, pioneered the essay as a literary genre and penned some of the most enduring, influential essays in history. Collected in Michel de Montaigne: The Complete Essays (UKpublic librarypublic domain), they explore — much like those of Francis Bacon across the English Channel around the same period — subjects like fear, friendship, government, the imagination, and other intersections of the seemingly mundane and the profoundly existential.

In one of his 107 such exploratory essays, titled “That to Study Philosophy is to Learn to Die,” Montaigne turns to mortality — the subject of one of this year’s best psychology and philosophy books — and points to the understanding of death as a prerequisite for the understanding of life, for the very art of living. Montaigne examines our conflicted relationship with dying:

Now, of all the benefits that virtue confers upon us, the contempt of death is one of the greatest, as the means that accommodates human life with a soft and easy tranquillity, and gives us a pure and pleasant taste of living, without which all other pleasure would be extinct.

[…]

The end of our race is death; ’tis the necessary object of our aim, which, if it fright us, how is it possible to advance a step without a fit of ague? The remedy the vulgar use is not to think on’t; but from what brutish stupidity can they derive so gross a blindness? They must bridle the ass by the tail:

‘Qui capite ipse suo instituit vestigia retro,’

[‘Who in his folly seeks to advance backwards’ — Lucretius, iv. 474]

’tis no wonder if he be often trapped in the pitfall. They affright people with the very mention of death, and many cross themselves, as it were the name of the devil. And because the making a man’s will is in reference to dying, not a man will be persuaded to take a pen in hand to that purpose, till the physician has passed sentence upon and totally given him over, and then betwixt and terror, God knows in how fit a condition of understanding he is to do it.

The Romans, by reason that this poor syllable death sounded so harshly to their ears and seemed so ominous, found out a way to soften and spin it out by a periphrasis, and instead of pronouncing such a one is dead, said, ‘Such a one has lived,’ or ‘Such a one has ceased to live’ … provided there was any mention of life in the case, though past, it carried yet some sound of consolation. … I make account to live, at least, as many more. In the meantime, to trouble a man’s self with the thought of a thing so far off were folly. But what? Young and old die upon the same terms; no one departs out of life otherwise than if he had but just before entered into it; neither is any man so old and decrepit, who, having heard of Methuselah, does not think he has yet twenty good years to come. Fool that thou art! who has assured unto thee the term of life? Thou dependest upon physicians’ tales: rather consult effects and experience. According to the common course of things, ’tis long since that thou hast lived by extraordinary favour; thou hast already outlived the ordinary term of life. And that it is so, reckon up thy acquaintance, how many more have died before they arrived at thy age than have attained unto it; and of those who have ennobled their lives by their renown, take but an account, and I dare lay a wager thou wilt find more who have died before than after five-and-thirty years of age. … How many several ways has death to surprise us?

Rather than indulging the fear of death, Montaigne calls for dissipating it by facing it head-on, with awareness and attention — an approach common in Eastern spirituality:

[L]et us learn bravely to stand our ground, and fight him. And to begin to deprive him of the greatest advantage he has over us, let us take a way quite contrary to the common course. Let us disarm him of his novelty and strangeness, let us converse and be familiar with him, and have nothing so frequent in our thoughts as death. Upon all occasions represent him to our imagination in his every shape; at the stumbling of a horse, at the falling of a tile, at the least prick with a pin, let us presently consider, and say to ourselves, ‘Well, and what if it had been death itself?’ and, thereupon, let us encourage and fortify ourselves. Let us evermore, amidst our jollity and feasting, set the remembrance of our frail condition before our eyes, never suffering ourselves to be so far transported with our delights, but that we have some intervals of reflecting upon, and considering how many several ways this jollity of ours tends to death, and with how many dangers it threatens it. The Egyptians were wont to do after this manner, who in the height of their feasting and mirth, caused a dried skeleton of a man to be brought into the room to serve for a memento to their guests:

‘Omnem crede diem tibi diluxisse supremum
Grata superveniet, quae non sperabitur, hora.’

‘Think each day when past is thy last; the next day, as unexpected,
will be the more welcome.’ — Hor., Ep., i. 4, 13.]

Where death waits for us is uncertain; let us look for him everywhere. The premeditation of death is the premeditation of liberty; he who has learned to die has unlearned to serve. There is nothing evil in life for him who rightly comprehends that the privation of life is no evil: to know, how to die delivers us from all subjection and constraint. Paulus Emilius answered him whom the miserable King of Macedon, his prisoner, sent to entreat him that he would not lead him in his triumph, ‘Let him make that request to himself.’ — [Plutarch, Life of Paulus Aemilius, c. 17; Cicero, Tusc., v. 40.]

In truth, in all things, if nature do not help a little, it is very hard for art and industry to perform anything to purpose. I am in my own nature not melancholic, but meditative; and there is nothing I have more continually entertained myself withal than imaginations of death, even in the most wanton time of my age.

One of Montaigne’s most timeless and timeliest points strikes at the heart of our present productivity-culture, reminding us that the whole of life is contained in our inner life, not in the checklist of our accomplishments:

We should always, as near as we can, be booted and spurred, and ready to go, and, above all things, take care, at that time, to have no business with any one but one’s self: –

‘Quid brevi fortes jaculamur avo Multa?’

[‘Why for so short a life tease ourselves with so many projects?’ — Hor., Od., ii. 16, 17.]

He presages the “great artists ship” mantra Steve Job made famous five centuries later:

A man must design nothing that will require so much time to the finishing, or, at least, with no such passionate desire to see it brought to perfection. We are born to action:

‘Quum moriar, medium solvar et inter opus.’

[‘When I shall die, let it be doing that I had designed.’ — Ovid, Amor., ii. 10, 36.]

I would always have a man to be doing, and, as much as in him lies, to extend and spin out the offices of life; and then let death take me planting my cabbages, indifferent to him, and still less of my gardens not being finished.

The essence of his argument is the idea that learning to die is essential for learning to live:

If I were a writer of books, I would compile a register, with a comment, of the various deaths of men: he who should teach men to die would at the same time teach them to live.

[…]

Peradventure, some one may object, that the pain and terror of dying so infinitely exceed all manner of imagination, that the best fencer will be quite out of his play when it comes to the push. Let them say what they will: to premeditate is doubtless a very great advantage; and besides, is it nothing to go so far, at least, without disturbance or alteration? Moreover, Nature herself assists and encourages us: if the death be sudden and violent, we have not leisure to fear; if otherwise, I perceive that as I engage further in my disease, I naturally enter into a certain loathing and disdain of life. I find I have much more ado to digest this resolution of dying, when I am well in health, than when languishing of a fever; and by how much I have less to do with the commodities of life, by reason that I begin to lose the use and pleasure of them, by so much I look upon death with less terror. Which makes me hope, that the further I remove from the first, and the nearer I approach to the latter, I shall the more easily exchange the one for the other.

With a philosophical lens fringing on quantum physics, Montaigne reminds us of the fundamental bias of the arrow of time as we experience it:

Not only the argument of reason invites us to it — for why should we fear to lose a thing, which being lost, cannot be lamented? — but, also, seeing we are threatened by so many sorts of death, is it not infinitely worse eternally to fear them all, than once to undergo one of them? … What a ridiculous thing it is to trouble ourselves about taking the only step that is to deliver us from all trouble! As our birth brought us the birth of all things, so in our death is the death of all things included. And therefore to lament that we shall not be alive a hundred years hence, is the same folly as to be sorry we were not alive a hundred years ago. … Long life, and short, are by death made all one; for there is no long, nor short, to things that are no more.

He returns — poignantly, poetically — to the meaning of life:

All the whole time you live, you purloin from life and live at the expense of life itself. The perpetual work of your life is but to lay the foundation of death. You are in death, whilst you are in life, because you still are after death, when you are no more alive; or, if you had rather have it so, you are dead after life, but dying all the while you live; and death handles the dying much more rudely than the dead, and more sensibly and essentially. If you have made your profit of life, you have had enough of it; go your way satisfied.

Half a millennium before Carl Sagan, Montaigne channels the sentiment at the heart of Pale Blue Dot:

Life in itself is neither good nor evil; it is the scene of good or evil as you make it.’ And, if you have lived a day, you have seen all: one day is equal and like to all other days. There is no other light, no other shade; this very sun, this moon, these very stars, this very order and disposition of things, is the same your ancestors enjoyed, and that shall also entertain your posterity.

He paints death as the ultimate equalizer:

Give place to others, as others have given place to you. Equality is the soul of equity. Who can complain of being comprehended in the same destiny, wherein all are involved?

The heart of Montaigne’s case falls somewhere between John Cage’s Zen philosophy and the canine state of being-in-the-moment:

Wherever your life ends, it is all there. The utility of living consists not in the length of days, but in the use of time; a man may have lived long, and yet lived but a little. Make use of time while it is present with you. It depends upon your will, and not upon the number of days, to have a sufficient length of life.

He concludes with an admonition about the solipsistic superficiality of death’s ritualization:

I believe, in truth, that it is those terrible ceremonies and preparations wherewith we set it out, that more terrify us than the thing itself; a new, quite contrary way of living; the cries of mothers, wives, and children; the visits of astounded and afflicted friends; the attendance of pale and blubbering servants; a dark room, set round with burning tapers; our beds environed with physicians and divines; in sum, nothing but ghostliness and horror round about us; we seem dead and buried already. … Happy is the death that deprives us of leisure for preparing such ceremonials.

Michel de Montaigne: The Complete Essays is now in the public domain and is available as a free download in multiple formats from Project Gutenberg.

Public domain illustrations via Flickr Commons

 

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Google adds medication to the Knowledge Graph, might ease our minds through search by Jon Fingas

Google adds medication to the Knowledge Graph, might save our health through search

It’s no secret that many of us turn to Google searches for medical advice, much to the chagrin of doctors who have to contend with periodic bad attempts at self-diagnosis. Google might not have a cure for hypochondriacs, but it can stop all of us from taking risks at the pharmacy: it’s adding medicine to the Knowledge Graph. Search for medication and the side results panel will bring up data from the Department of Veterans Affairs, the FDA and the National Library of Medicine. Apart from a very top-level summary of a drug’s role, the Knowledge Graph will show alternative names, related drugs and (most importantly) risks. The search firm is quick to warn that it’s not giving us a license to prescribe our own treatment — we’ll want to talk to someone who swore the Hippocratic Oath, if there’s more than a headache. The depth of Google’s new search tool could still do more to assuage worried patients than a pill bottle label.

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Source: Inside Search

 

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Qué debes hacer si aterriza una nave espacial Soyuz en tu jardín by Daniel Marín

La Soyuz es en la actualidad, junto con la Shenzhou china, la única nave espacial tripulada en servicio. Al término de su misión de seis meses en la estación espacial internacional (ISS), las tripulaciones formadas por tres cosmonautas regresan a nuestro planeta usando este venerable vehículo. Aunque las Soyuz aterrizan en las estepas de Kazajistán, en teoría podrían descender en cualquier lugar del planeta situado entre las latitudes 52º norte y 52º sur.

Una nave Soyuz TMA descendiendo bajo su paracaídas (NASA).

¿Te imaginas que un día ves aterrizar una de estas cápsulas cerca de tu casa? Vale, es muy improbable, pero en esta vida hay que estar preparado para todo. Aunque desde Eureka te recomendamos que si presencias algo así llames inmediatamente al 112 y alertes a las autoridades, nuestro deber como blog dedicado al espacio es informar de los riesgos relacionados con el rescate de astronautas tras un descenso. Porque hay riesgos.

Lo primero que NO debes hacer es correr hacia la cápsula mientras desciende para recibir a los cosmonautas cuanto antes. La cápsula -o como lo llaman los rusos, el ‘Aparato de Descenso (SA)’- está dotada de seis cohetes de combustible sólido que se encienden a 80 centímetros de altura para frenar la velocidad de aterrizaje de 21,6-25,2 km/h hasta los los 5,4-7,2 km/h. Estos cohetes se denominan Sistema de Aterrizaje Suave o DMP y en un aterrizaje normal solamente se encienden cuatro de los seis motores, pero en cualquier caso no conviene estar cerca cuando se activan, más que nada porque podrían causar algún pequeño incendio. Por cierto, los DMP son los responsables de crear la nube de polvo que rodea la cápsula justo antes del aterrizaje y que mucha gente cree provocada por el impacto de la nave contra el suelo (no, el aterrizaje no es tan violento).

Detalle de los cohetes DMP (Eureka/NASA).
Los cohetes DMP en acción (NASA/Roscosmos).
Un pequeño incendio causado por los DMP.

 

Vale. La cápsula ya está en el suelo después del encendido de los motores. Ahora sí que se puede ir a socorrer a la tripulación, ¿no? ¡En absoluto! Durante los diez minutos posteriores al aterrizaje no debes acercarte a menos de 50 metros de la nave. ¿Por qué? Pues porque en este periodo se desplegarán mediante mecanismos pirotécnicos varias antenas de comunicaciones. La cubierta de algunas de estas antenas podría provocarte serias heridas si te acercas demasiado. Si las antenas ya están desplegadas, entonces puedes estar tranquilo. Por otro lado, es conveniente tener cuidado al acercarse, porque la cápsula puede rodar si no aterriza verticalmente. Y no es una buena idea que te pase por encima una nave espacial de dos toneladas y media. Por eso, si quieres evitar que ruede, es conveniente que la asegures con piedras u otros obstáculos, no vaya a ser que se despeñe por un precipicio, como casi le ocurre a la Soyuz 18-1. Lo que NO debes intentar bajo ninguna circunstancia es colocar la cápsula en posición vertical si está de lado, algo que requiere el trabajo coordinado de cinco o seis personas y es muy desaconsejable. A continuación debes asegurarte de que el paracaídas principal de casi 23 metros de diámetro no está inflado por el viento, ya que podría arrastrar la cápsula. En caso de estar inflado, deberás cortar las líneas que unen el paracaídas con el cable de sujeción principal, pero hay un pequeño mecanismo pirotécnico situado entre el cable y las líneas, así que ten precaución.

 

¡Cuidado con las antenas! (NASA).

Pero no debes acercarte por la parte trasera de la nave. ¿Por culpa de los cohetes? No, sino porque en esta zona se encuentra el altímetro de rayos gamma (GLV) denominado Kaktus-2V, equipado con una pequeña cantidad de cesio radiactivo (los rayos gamma no se generan solos). No es peligroso si no existe fuga, pero mejor no te acerques a menos de cinco metros de la parte trasera de la nave. No tiene pérdida, porque está indicado con una señal de peligro de radiactividad. El equipo de rescate siempre comprueba que no se haya producido ningún escape de cesio, pero supongo que tú no tendrás un contador Geiger a mano, así que mejor manténte lejos. Si la cápsula está en posición vertical, no hay problema de contaminación radiactiva.

Interior de una cápsula Soyuz (SA) (NASA).
La tripulación va realmente apretada en el interior de la Soyuz (NASA).

Ahora llega la parte importante: comunicarte con la tripulación y asegurarte de que están bien. De no ser así, es posible que su vida dependa de tus acciones. Puedes usar la radio para esta tarea: durante el descenso la cápsula emite una señal en código morse -en concreto, las letras ‘AN’ (punto, raya, raya, punto)- en 121.5 MHz (VHF), la frecuencia de emergencia para aeronaves civiles. El radiofaro también se emite en esta frecuencia, así como los posibles mensajes de la tripulación. Los cosmonautas también pueden comunicarse en 243.0 MHz (UHF).

Frecuencias de comunicación de una Soyuz durante el descenso (NASA).

Si no tienes una radio a mano, tranquilo, puedes emplear un código de golpes. Para ello tienes que golpear en una de las dos ventanillas de la cápsula o en un lateral con una roca u otro objeto contundente (¡pero no rompas el cristal!) y esperar por la respuesta de la tripulación. Cinco golpes seguidos es la señal de “¿cómo están?”. Si los cosmonautas responden de la misma forma significa que están bien, pero si oyes solamente un golpe -o ninguno- es que se encuentran en mal estado. Dos golpes espaciados significan que se preparen para salir, a lo que deben responder de la misma forma. Tres golpes separados es una orden para que salgan ya. Por último, tres golpes dobles es el código para avisar a la tripulación de que la cápsula va a ser izada con ellos en su interior (no se usa nunca, la verdad).

La tripulación puede abrir la escotilla por dentro, pero si se encuentran inconscientes o incapacitados deberás abrirla tú. ¿Cómo? Fácil, la Soyuz incorpora tres “llaves” situadas en la parte inferior de la cápsula que pueden ser retiradas tanto si la cápsula está en posición horizontal como vertical. Inserta la llave -más bien una palanca- en el centro de la escotilla (algo complicado si la cápsula está “de pie”), aprieta luego la válvula situada cerca del centro para igualar la presión entre el interior de la cápsula y el exterior, y gira la palanca en sentido de las agujas del reloj (sí, no al revés). La escotilla se abrirá tras girar la palanca 180º. Antes de llevar a cabo esta maniobra es conveniente rodar la cápsula -si está sobre un lado- para que los cosmonautas salgan sin estar boca a bajo.

Localización de las llaves, los DMP y la fuente de cesio en la parte inferior de la nave (NASA).
Escotilla de la Soyuz. En el centro se aprecia el orificio para la llave (NASA).
Detalle de la llave (fuente).
La escotilla abierta (NASA).
Los cosmonautas pueden verte desde el interior (NASA).

Ten en cuenta que los cosmonautas pueden necesitar una media hora para aclimatarse a la gravedad terrestre, especialmente tras pasar seis meses en la estación espacial internacional (ISS). Algunos tripulantes -especialmente los más altos- pueden desmayarse o sufrir mareos fuertes. Los trajes de presión Sokol-KV2 tampoco ayudan a la movilidad. Por eso sólo podrás sacarlos de uno a uno, empezando por el comandante, situado en el asiento central. Si la cápsula está en posición vertical, puede que necesites un arnés para elevarlos. En caso de que existan sospechas de que haya alguna lesión en la columna, los cosmonautas pueden ser sacados en sus asientos, aunque para esto vas a necesitar ayuda y antes deberás desmontar la escotilla desatornillando los cuatro tornillos de la bisagra.

Sacar a la tripulación es complicado (NASA).

Por supuesto, sólo debes intentar evacuar a la tripulación en caso de una emergencia de verdad. Lo mejor es esperar a que llegue la caballería. Puedes estar tranquilo, porque la tripulación es capaz de permanecer dentro durante 15 horas sin problemas. Si los cosmonautas abandonan la cápsula, mete el paracaídas dentro y no se te ocurra en ningún momento entrar dentro o sacar nada del interior de la cápsula. El gobierno de la Federación Rusa podría demandarte ante los tribunales y no es cuestión.

Así que ya sabes. Si por un casual cae una Soyuz en el jardín de tu casa ya sabes lo que hay que hacer. Luego no digas que no te hemos avisado.

Refrencias:

 

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Crean una botella que se llena de agua sola by Juan Pablo Oyanedel

NBD Nano es una pequeña compañía que reúne a algunos investigadores en torno a las técnicas para la condensación del agua, quienes han mostrado una impresionante tecnología que permite, en palabras simples, crear una botella que sin intervención se llene sola con agua.

La ciencia detrás de aquello es la extracción del líquido a partir del aire, algo que no es nuevo pero ahora se habría perfeccionado gracias a la inspiradora idea que escarabajos del desierto dieron a la gente de NBD Nano, quienes vieron cómo uno de estos insectos era capaz de subir a una duna por la mañana, ponerse contra el viento y llenarse de agua.

El mismo concepto se aplica a la nueva nano-tecnología, la que llena una botella con agua utilizando la energía de un par de baterías, sirviendo también para su uso en invernaderos de plantas y obviamente, en países del tercer mundo donde es difícil conseguir el vital elemento. Por el momento, se aplicará a la novedosa botella, que podría ser utilizada en campañas militares y saldrá a la venta el año 2014.

Link: Inspired by a beetle that draws water from the air, scientist creates self-filling water bottle (The Next Web)

 

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Los buscadores de genomas persiguen el ADN marciano by J.A. Llorente Lomikovsky

Artículo publicado por Antonio Regalado el 18 de octubre de 2012 en Technology Review 

Dos destacados empresarios afirman que quieren llevar una secuenciadora de ADN a la superficie de Marte para intentar demostrar la existencia de vida extraterrestre.

En lo que podría llegar a ser una carrera por descubrir el primer genoma extraterrestre, el investigador J. Craig Venter afirmó el pasado martes que su Instituto de Educación Maryland (Maryland Academic Institute) y su compañía Synthetic Genomics, desarrollarán una máquina capaz de secuenciar y retornar datos de ADN desde el planeta.

Marte © by USDAgov

Por otra parte, Jonathan Rothberg, fundador de Ion Torrent, una empresa dedicada a la secuenciación de ADN, está trabajando para intentar adaptar su ‘Máquina Personal Genómica’ para que pueda hacer el mismo trabajo.

“Queremos asegurarnos de que un ‘Ion Torrent’ viaje a Marte”, comentaba Rothberg a la revista Technology Review.

A pesar de que ninguno de estos equipos tiene todavía un puesto asegurado en un cohete con destino a Marte, sus planes reflejan la convicción de que la forma más sencilla de demostrar que hay vida en Marte es enviar una máquina secuenciadora de ADN.

“Allí habrá formas de vida con ADN”, predecía Venter el pasado martes en Nueva York, en una charla en la Wired Health Conference.

Venter afirmó que los investigadores que trabajan con él ya han iniciado pruebas en un entorno similar a Marte en el desierto de Mojave. Su objetivo, indica, es conseguir una máquina que de forma autónoma pueda aislar y recoger microbios del terreno, secuenciar su ADN, y transmitir esta información a un ordenador remoto, tal como se necesitaría en una misión no tripulada a Marte. Heather Kowalski, la portavoz de Venter, confirmaba la existencia del proyecto pero indicaba que el prototipo no era todavía autónomo al 100%.

Mientras, la ‘Máquina Personal Genómica’ de Rothberg está siendo adaptada a las condiciones marcianas como parte del proyecto financiado por la NASA en Harvard y MIT (Massachusetts Institute of Technology), denominado SET-G (‘búsqueda de genomas extaterrestres’).

Christopher Carr, científico investigador involucrado en el proyecto, afirma que su laboratorio está trabajando para reducir la máquina de Ion Torrent desde los 30 kilogramos actuales hasta los tres kilogramos, y que así pueda caber en un róver de la NASA. Otros tests, ya llevados a cabo, han confirmado lo bien que el dispositivo puede soportar la elevada radiación que se encontraría en su viaje hacia Marte.

La NASA, cuyo róver Curiosity aterrizó en Marte en agosto, no enviará otra misión de un róver al planeta antes del 2018 y no hay garantías de que vaya a bordo un dispositivo de secuenciación de ADN. “Lo más complicado de llegar a Marte es cumplir con las especificaciones de la NASA”, afirma George Church, investigador de la Universidad de Harvard y miembro destacado del equipo SET-G. “Venter no está por delante de nadie”.

Muchos científicos están presionando a la NASA para lo que se conoce como una misión de “recogida de muestras” (una misión de ida y vuelta, trayendo tierra y rocas para su análisis). Sin embargo, llevar una máquina secuenciadora de ADN a Marte podría ser una mejor opción para la búsqueda de vida.

“La razón de transportar un dispositivo hasta Marte y no traer de vuelta la muestra es por la contaminación. Nadie te creería”, confirma Tessi Kanavarioti, químico que llevó a cabo un pionero trabajo teórico sobre biología marciana y formó parte de los estudios de las muestras de roca traídas de la luna en la década de 1970. Las máquinas secuenciadoras son tan sensibles que si un solo germen terrestre aterrizase en la muestra proveniente de Marte, podría arruinar todo el experimento.

“Esto solo funcionará si el ADN de Marte es exactamente igual en su estructura fundamental que en la Tierra”, afirma Steven Benner, presidente de la Fundación para la Evolución Molecular Aplicada (Foundation for Applied Molecular Evolution) en Gainesville, Florida. Se muestra escéptico con que este sea el caso: “Es muy poco probable que el ADN terrestre sea la única estructura posible para soportar la evolución Darwiniana”.

“Descubrir y secuenciar vida extraterrestre sería un logro científico inmenso. La secuenciación podría revelar si la vida evolucionó de forma similar en la Tierra y Marte, o quizá, se transfirió de un planeta a otro. Durante toda la serie de colisiones espaciales masivas que se produjeron hace cuatro mil millones de años, los dos cuerpos intercambiaron alrededor de mil millones de toneladas de roca y detritos”.

Hasta el momento, los investigadores de la NASA han estado buscando restos de agua en Marte (un requisito imprescindible para la vida tal como la conocemos), así como indicios indirectos de que la vida haya existido allí eones atrás. Teniendo en cuenta que las moléculas de ADN no sobreviven más allá de un millón de años, incluso en la Tierra, nadie que envíe una secuenciadora de ADN a Marte puede pensar en encontrar ahora microorganismos vivos.

“El enfoque actual de la NASA es la búsqueda de vida pasada. Mucha gente es reticente a hablar de posible vida existente en estos momentos”, afirma Carr. “Estamos corriendo riesgos, pero queremos dar ese salto”.

La vida, probablemente, no pueda sobrevivir a la radiación en la superficie marciana, pero podría existir a un metro o más bajo tierra, donde se encontraría protegida. En la Tierra, por ejemplo, se pueden encontrar microorganismos vivos a varios kilómetros bajo tierra.

Carr entiende el envío de una secuenciadora de ADN a Marte como un experimento de “alto riesgo y elevados beneficios”. Podría no encontrarse nada, pero si se descubriese ADN, esta sería una prueba casi irrefutable de la existencia de vida extraterrestre.

Las pocas opciones de conseguirlo se pueden atribuir a Venter y Rothberg, dos de los pincipales empresarios del sector biotecnológico. Hace una década, Venter provocó más de un dolor de estómago a investigadores docentes con sus intentos por secuenciar el genoma humano con fondos privados. Rothberg, también una celebridad en los medios de comunicación, se ha dado a conocer por secuenciar el ADN de personalidades como James Watson, así como el de los neandertales.

“Queremos dejar nuestro nombre ahí fuera”, afirma Rothberg. “(Marte) Es una oportunidad para toda la comunidad, pero pensamos que nuestra tecnología es más rápida, y también mejor”.

En una comunicación por correo electrónico enviado por la portavoz de Venter, esta desmintió que hubiese ninguna competición para descubrir en primer lugar ADN extraterrestre. “Yo no diría que hay una carrera”, indicaba. “Sí, la idea es que lo haremos, pero eso no implica que no haya otros que también puedan hacerlo”.

Venter también dijo que podría ser viable en un futuro reconstruir organismos marcianos en un laboratorio superseguro desde la Tierra, usando solo su secuencia de ADN. La idea sería utilizar la información del ADN para reconstruir sus genomas y a partir de aquí inyectarlos en una célula artificial o similar. Es una idea que el ha bautizado como el “teleportador biológico”.

La gente está preocupada por un posible fenómeno tipo “Andromeda Strain (La amenaza de Andrómeda)” afirma Venter. “Podemos reconstruir a los marcianos en un laboratorio espacial P-4 en lugar de dejar que aterricen sobre el océano”.


Autor: Antonio Regalado
Fecha Original: 18 de octubre de 2012
Enlace Original 

 

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De Joseph Priestley a John B. Spark, dos visiones del tiempo y el espacio by alpoma

La forma de entender el mundo en diversas culturas tiene mucho que ver con cómo se representa el tiempo y el espacio de forma visual. Naturalmente, esas formas de crear representaciones de la realidad son muy diversas y han cambiado a lo largo del tiempo, por lo que a alguien acostrumbrado a uno de esos “tipos de realidad” le puede resultar muy complicado comprender otro diferente, aunque a nosotros nos parezca lo más normal del mundo. Sucede por ejemplo con la estructura narrativa de los cómics, a los que estamos tan acostumbrados en occidente, pero que resultan extraños en muchas culturas. Cuando se crea una representación del mundo que alcanza mucha popularidad, la importancia que llega a tener en muchos ámbitos es tal que se suele identificar a la propia representación con el objeto representado. Ejemplos así pueden encontrarse por doquier, como por es el caso de la célebre proyección de Mercator o en las coordenadas cartesianas.

Durante mucho tiempo, e incluso hoy día, la huella que dejó la forma de representar la historia por parte de Joseph Priestley  ha sido profunda. Priestley, que vivió entre 1773 y 1804, es recordado por ser codescubridor del oxígeno, por sus obras filosóficas y sobre educación y, también, por los muchos líos teológicos y políticos en los que se metió y que le obligaron a abandonar Inglaterra rumbo a los Estados Unidos. En una de sus obras más ambiciosas, Lectures on History and General Policy que data de 1769 a Priestley se le ocurrió dibujar en algo que hoy día llamaríamos infografía toda una visión de la historia del mundo para que el contenido del libro fuera más accesible. Se le ocurrió situar un eje para el tiempo y otro para diversas culturas, es más, contempló el mundo en su totalidad y no sólo a occidente, aunque éste ocupa el lugar más importante. Y, de esta forma, nació algo sorprendente para la época pero que hoy nos parece de lo más normal, a saber, los gráficos cronológicos que sirven para la enseñanza en historia, economía y en tantos otros ámbitos. He aquí esa pequeña maravilla, A New Chart of History, que mantuvo su reinado como representación de la historia humana durante buena parte del siglo XIX (pincha en la imagen para ampliar).

Esta influencia llegó hasta bien entrado el siglo XX, siendo recogida por John B. Spark, un historiador aficionado que pasó años desarrollando su propia historia de 4.000 años “de un vistazo”. El resultado fue tan bueno que la gran editorial de Atlas geográficos Rand McNally lo publicó en 1931. He aquí ese célebre Histomap , que fue reeditado en multitud de ocasiones (pincha en la imagen para ampliar y ver la versión completa).

 

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Mountain Tops

 I usually ask for a window seat, and try to have some sort of camera handy. I’ve been flying since I was very young and I’m not young any more, but I’ve never tired of taking pictures through airplane windows. I get the occasional raised eyebrow from the other frequent flyers sucking on their Bloody Marys, but I can take it.

These are from the very late stages of a recent flight from Amsterdam to Vancouver; at a rough guess, somewhere in the vicinity of Ts’il-os Provincial Park.

The Rockies from above The Rockies from aboveWhen I was working my way through the trip’s pictures I thought “those are OK” and tossed them onto Google+. But a lot of people liked them (G+ is great for feedback) and the feeling kept growing on me that there’s something to them, so here they are.

Yes, I’m hugely fond of G+, but if it’s my work and I care about it, I’m just not ready to commit to anyone else’s infrastructure for the long haul, even my employer’s. I know that it’s not as easy at it should be for a non-geek to set up her own home on the Internet range under her own name. But I think that if you care about your work, you should do that.


¿Sirve de algo reciclar papel?

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La idea que generalmente tiene la gente sobre el reciclaje del papel es la siguiente: voy a comprar papel reciclado para que no se talen tantos bosques, y así contribuiré positivamente con el medio ambiente. Pero ¿esto es cierto? ¿Realmente el reciclaje de papel tiene un impacto menor en el medio ambiente? La respuesta no es tan fácil como parece.

Por ejemplo, si lo que queremos es salvar árboles, el efecto parece ser el opuesto, a juicio de Joseph Heath, profesor de la Universidad de Toronto, y otros analistas. Su razonamiento es el siguiente: hay tantas vacas en el mundo porque la gente come vacas; si la gente dejara de comer menos carne, habría menos vacas, no más. Lo mismo puede aplicarse a los árboles.

Cuando se fabrica papel no se talan “árboles centenarios” sino cultivos industriales, como sucede con el trigo y el maíz. Así que la manera de incrementar el número de árboles plantados es que consumamos más papel, no menos.

La mayor parte del papel que se fabrica actualmente procede de bosques sostenibles. Esto quiere decir, que por cada arbol que se corta, se plantan el doble o más. Países como Suecia, que tiene una de las mayores explotaciones madereras a nivel mundial, consiguen así aumentar su masa forestal a la par que su producción. Y dado que las normativas medioambientales actuales exigen muchas cosas como papel libre de cloratos, producción responsable, etc… resulta que el papel de primera generación puede llegar a ser más respetuoso incluso que el papel reciclado.

Además, si arrojásemos el papel usado a un antiguo pozo de mina, en vez de reciclarlo, estaríamos colaborando, en realidad, con la captura de CO2: sacamos carbón de la atmósfera y lo enterramos en el suelo. Esto es exactamente lo que tenemos que hacer para combatir el calentamiento global. De modo que reciclar papel es malo para el planeta, en numerosos sentidos. Es lógico reciclar aluminio (como sugiere el hecho de que es rentable). Pero ¿por qué reciclar papel?

Decir al público que reciclar papel es bueno para la naturaleza es en realidad mucho menos efectivo que impedir las causas reales de la deforestación, pero es más barato y mucho menos comprometido.

El reciclaje de papel reduce la deforestación a corto plazo, pero se pasan por alto las consecuencias a largo plazo de disminuir los incentivos a la reforestación.

La gente suele cambiar de tema, censurando que las explotaciones forestales promuevan el monocultivo, criticando las prácticas de talado de árboles o quejándose por el despilfarro de la sociedad de consumo. Claramente lo que falta es una sencilla pero convincente línea de razonamiento que defienda las prácticas en contra de la objeción “económica”. De nuevo, eso no significa que no haya argumentos, sólo que nunca los he oído. Lo que he visto es una multitud de maneras, cada vez más ingeniosas, de cambiar de tema.

¿Algún experto en la sala que pueda aportar argumentos a Joseph Heath sin salirse por la tangente? En las réplicas a la crítica contra el reciclaje de papel que encuentro en la Wikipedia, sólo he encontrado esto: muchos defensores del medio ambiente señalan, sin embargo, que estos bosques “granja” son peores que los bosques vírgenes en muchos aspectos. Los bosques granja no pueden reparar el suelo tan rápido como los vírgenes, causando la erosión del suelo y por tanto de los bosques, y necesitando con frecuencia fertilizantes para mantenerse, además de contener menor biodiversidad que en los vírgenes.

¿Os parece una buena réplica?

En 2008, un informe del Instituto de Ingenieros Mecánicos del Reino Unido se preguntaba:

¿Es reciclar siempre la mejor opción? No si no hay demanda para los materiales reciclados. No si se gasta más energía y se emiten más gases de efecto invernadero durante el proceso de reciclaje de los que se emitirían al manufacturar un nuevo producto. No si en realidad no reciclamos, sino que clasificamos los residuos en pilas de diferentes materiales y los enviamos al extranjero, sin controlar lo que pasa con ellos después.

¿El reciclaje se está usando más como una herramienta para limpiar conciencias que como un sistema de ahorro de recursos? Tenéis la palabra.

Vía Lucro sucio de Joseph Heath | Curiosity


Las anécdotas más extrañas de Isaac Newton

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Isaac Newton encaja perfectamente en el estereotipo de científico despistado: él mismo cuenta que, en una ocasión, entró en la cuadra de la granja donde vivía arrastrando por las riendas a un caballo. Sin advertir que el caballo hacía tiempo que se había zafado. Newton también se olvidaba a menudo de comer y hasta de dormir, al menos es lo que cuentan quienes le conocieron en sus tiempos universitarios. Y es que Newton a menudo quedaba abstraído por sus reflexiones.

También se olvidaba a menudo de sus invitados cuando se ausentaba por algún motivo del salón: se dirigía a su laboratorio y no regresaba en horas.

Vestía de forma descuidada, e incluso sucio, porque a menudo olvidaba su higiene personal.

No era raro verle sentado en cualquier camino de la universidad de Cambridge, trazando en el suelo enrevesadas figuras geométricas, mientras sus alumnos y compañeros le sorteaban, tratando de no estropear aquellos incomprensibles dibujos. Esos mismos alumnos que eludían sus clases porque, muchas veces, no eran sino indescifrables peroratas ensimismadas.

 

-Newton también era serio y circunspecto. No le gustaba la alegría y ni siquiera sonreír. De hecho, se cuenta que sólo se le vio una vez reír en clase: el día en que un alumno le preguntó cuánto podría valer un obsoleto libro de Euclides.

-A pesar de sus continuos despistes, Newton eran extremadamente metódico a la hora de apuntar todo lo que hacía en sus cuadernos. El problema es que anotaba tanto las cosas importantes como las triviales, como si tuvieran el mismo rango. Por ejemplo, se conserva su cuaderno juvenil “de pecados”, en el que anotaba diariamente todo pecado que hubiese cometido ese día. Por ejemplo: “impertinencia con mi madre” o “ robo de cerezas”.

-Sin embargo, a veces extraviaba apuntes científicos de gran importancia. Por ejemplo:

Se cuenta que en 1684, muchos de los científicos ingleses de la época mantenían un famoso e importantísimo debate sobre las leyes del movimiento de los cuerpos celestes. Este debate surgió a raíz de un encuentro mantenido en enero de aquel año por tres eminencias de la Royal Society de Londres: Robert Hooke, Christopher Wren y Edmund Halley, en el que, al no llegar a un acuerdo, Wren, arquitecto de la catedral de San Pablo, ofreció un premio al primer científico que lograse demostrar convincentemente las leyes del movimiento de los astros. Como pasaban los meses y nadie se atrevía a hacerlo, Halley decidió visitar a Newton a Cambridge. En el curso de la conversación, le preguntó por las órbitas de los cuerpos celestes, a lo que Newton contestó que eran elípticas. “¿Cómo lo sabe?”, volvió a preguntar Halley, a lo que Newton repuso: “Las calculé hace tiempo”. Halley, ansioso y sorprendido, le pidió que le mostrase esos cálculos, pero Newton fue incapaz de encontrarlos, así que no tuvo más remedio que prometerle que los volvería a hacer y se los haría llegar (promesa que cumplió rápidamente).

-Eso sí, se tomaba muy en serio sus experimentos. Tanto es así que, para estudiar la forma del ojo humano, era capaz de pasarse el día contemplando el sol con un solo ojo para observar los colores e incluso presionar con un punzón su globo ocular para alterar momentáneamente la curvatura de la retina y constatar las variaciones que ello implicaba.

-Newton fue elegido miembro del Parlamento británico en 1689 por su defensa de los derechos de la universidad de Cambridge frente al impopular rey Jacobo II. Acudió durante varios años a la Cámara aunque nunca intervenía. En cierta ocasión, Newton se levantó del escaño durante una sesión, haciéndose un gran silencio para escuchar las palabras que el ya entonces respetado sabio iba a dirigirles por primera vez. Newton dijo: “Perdón, ¿podría alguien cerrar aquella ventana? Hay corriente de aire y se me puede caer la peluca”. Ya nunca más volvió a tomar la palabra en el Parlamento.

La inscripción en su tumba dice así:

Aqui descansa 
Sir ISAAC NEWTON, Caballero 
que con fuerza mental casi divina
 demostró el primero,
con su resplandeciente matemática, 
los movimientos y figuras de los planetas,
 los senderos de los cometas y el flujo y reflujo del Oceano.
 Investigó cuidadosamente
las diferentes refrangibilidades de los rayos de luz 
y las propiedades de los colores originados por aquellos.
Intérprete, laborioso, sagaz y fiel
de la Naturaleza, Antigüedad, y de la Santa Escritura
, defendió en su Filosofia la Majestad del Todopoderoso 
y manifestó en su conducta la sencillez del Evangelio.
Dad las gracias, mortales, 
al que ha existido asi, y tan grandemente como adorno de la raza humana. 
Nació el 25 de diciembre de 1642; falleció el 20 de marzo de 1727.

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No se sabe si su célebre anécdota de la manzana que cae de un árbol es cierta o no, pero el supuesto manzano responsable de ello sigue con vida y puede visitarse. En el año 1666, con 22 años, la peste diezmaba la población inglesa y Newton se retiró a una casa en el campo en Woolsthorpe (Lincolnshire). Newton nunca mencionó la anécdota de la manzana, lo hizo su ayudante en la Real Casa de la Moneda, John Conduitt, en unas notas escritas en 1727 (año de la muerte del cientí­fico). De ellas se extrae esta frase:

el primer pensamiento de su sistema de gravitación surge de la observación de una manzana caí­da de un árbol.

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Posteriores escritos y dibujos (como el que se muestra arriba de 1820) aparecidos aclaran que dicha “casualidad” se produjo en el jardí­n de su casa y la existencia de un solo manzano.

Este manzano fue cuidado por las futuras generaciones de la familia Woolerton que ocuparon la casa hasta 1947. En 1816 un rayo cayó sobre el manzano y destrozó varias ramas, pero las raí­ces eran fuertes y han seguido dando fruta hasta hoy.

Vía | El libro de los hechos insólitos de Gregorio Doval | Historias de la historia |


El fascinante pueblo de Skara Brae… del que todos se fueron corriendo sin motivo aparente

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Esencialmente hay dos formas de viajar. Haciendo turismo al tuntún: coges un vuelo, te plantas en una capital y te pones a recorrer los sitios típicos que figuran en la guía de viajes. O mucho más interesante: empapándote, antes del viaje, de la historia, la geografía o la ciencia del lugar donde vas a ir.

Entonces, las cosas más mundanas se convierten en cosas épicas (épica de lo cotidiano, lo llamo yo). No todo se basa en contemplar las pirámides y la Torre Eiffel o cualquier otro icono que llama la atención porque es gigantesco, sino en aprender a mirar cosas diminutas o rincones que pasan desapercibidos.

Por ejemplo, imaginad que viajáis a Escocia.

Imaginad que alquiláis un coche y os plantáis al norte, cogéis un barco y recaláis hasta las islas Orcadas. Como ya os expliqué en Buscando acero alemán de la Primera Guerra Mundial para alcanzar las estrellas, las Orcadas es un lugar fascinante si os atrevéis a practicar submarinismo: un puerto natural repleto de pecios pertenecientes a una flota de buques alemanes de la Primera Guerra Mundial, cuyo acero se utiliza para la fabricación de monitores de radiación extremadamente sensibles como los empleados en naves espaciales. Porque ese acero fue forjado antes de que la humanidad hiciera explotar sus primeras bombas atómicas. Ese acero, pues, no contiene las pequeñas trazas de contaminación radiactiva que contiene el resto del acero forjado después de que explotaran las bombas de Hiroshima y Nagasaki.

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Si bucear entre este espectáculo no os parece suficiente, entonces podéis quedar en tierra. Y si aprendéis a mirar, contemplaréis cosas tan extraordinarias como Skara Brae. Un lugar que existe gracias a una tormenta. Bueno, mejor dicho: que hemos descubierto que existe gracias a una tormenta.

El temporal asoló Gran Bretaña en 1850 y se prolongó durante dos días. Causó estragos, mató a mucha gente. Pero también hizo otra cosa a 1.100 km al norte, en las islas Orcadas, concretamente en la bahía de O´Skaill: arrancó la hierba de un montículo de suelo irregular que dejaron a la vista los restos de un antiguo y sólido poblado construido en piedra, con sus casas sin tejado aunque intactas. Un total de 9 casas con más de 5.000 años de antigüedad. Sí, un poblado que mantenía mucho de su contenido original que es más antiguo que Stonehenge y las Pirámides.

A pesar de que eran viviendas de habitantes del Neolítico, las casas sorprenden por su sofisticación: tienen cerradura, un sistema de desagüe e, incluso, fontanería elemental con aberturas en las paredes para evacuar los deshechos.

Cada casa tenía aparadores empotrados, hornacinas de almacenamiento, compartimentos encajados que presumiblemente eran camas, depósitos de agua y capas de material aislante que servirían para mantener los interiores confortables y sin humedades. Las casas eran todas de un único tamaño y estaban construidas siguiendo el mismo tipo de planta, lo que sugiere una especie de genial comuna más que una jerarquía tribal convencional. Entre las casas había pasadizos cubiertos que conducían a un área abierta pavimentada (apodada “el mercado” por los primeros arqueólogos), donde se realizarían labores en un entorno social.

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Sin embargo, a pesar de todas las comodidades de las que gozaban los habitantes de Skara Brae (joyas, cerámica, trigo, cebada, marisco, pescado, ganado, perros… excepto madera: se calentaban quemando algas), los habitantes de Skara Brae se marcharon. Atropelladamente. Como se huyeran de algo, como de nuevo explica Bill Bryson:

No sabemos nada sobre esa gente (de dónde venían, qué idioma hablaban, qué los llevó a establecerse en un lugar tan solitario en el extremo más desarbolado de Europa), pero todas las evidencias encontradas indican que al parecer Skara Brae disfrutó de seiscientos años de paz y tranquilidad ininterrumpidas. Entonces, un día, en torno al 2500 a. C., los habitantes del poblado desaparecieron, de forma repentina, por lo que parece. En el pasadizo que hay justo enfrente de una de las viviendas se descubrieron un montón de cuentas ornamentales diseminadas, algo que tenía que ser muy valioso para su propietario, lo que sugiere que el collar se rompió y su propietario tenía tanto miedo que ni siquiera se detuvo a recogerlo. Como tantas otras cosas, es imposible aseverar por qué la vida feliz e idílica de Skara Brae tuvo un final repentino.

Sin duda daría para una historia de ciencia ficción o de conspiranoia histórica (o prehistórica). Como tantos otros lugares que sólo se atisban si aprendemos escudriñar. Y sólo se escudriña si previamente se dispone de información. Tenedlo en cuenta para las próximas vacaciones.

Más datos curiosos de Skara Brae: en el poblado hay una estancia que sólo puede abrirse desde fuera, lo cual sugiere que podían confinar a gente allí dentro, en una especie de cárcel: a pesar de lo lejos que estaban de todo y lo pequeña que era la comunidad, los habitantes de Skara Brae también contaban con miembros que necesitaban castigo u ostracismo.

También hay unos desconcertantes depósitos estancos, en todas las casas. No se sabe la razón. Se sugiere que quizá los usaban para almacenar lapas, un molusco de concha dura que abunda en la zona. Pero ¿por qué las almacenaban? Y lo más importante: las lapas son difíciles de comer y aportan escasas calorías: son tan correosas que masticarlas precisa de más energía de la que aportan.

Y aunque parezca sorprendente: después del descubrimiento de Skara Brae, transcurrieron más de tres cuartos de siglo hasta que alguien volviera a pasarse por allí a echar un vistazo.

Si os gustan esta clase de viajes en los que cada paso es un descubrimiento, no os perdáis tampoco el otro viaje que realizó Xataka Ciencia a la isla feudal de Sark, la isla del millón de estrellas.
Vía | En casa de Bill Bryson



La artista más joven y prolífica de la prehistoria

 

La cueva de Rouffignac , en la Dordoña (Francia), es uno de los santuarios de arte rupestre más importantes del mundo. En su interior se encuentran valiosos dibujos de mamuts, rinocerontes y caballos pintados por la mano del ser humano en la época Magdaleniense, hace alrededor de 13.000 años. Pero sus ocho kilómetros de galerías también están sembrados de huellas de dedos distribuidas que recorren los techos y paredes de la cueva de manera decorativa.Jess Cooney, arqueóloga de la Universidad de Cambridge, se interesó por estas otras marcas y comenzó una investigación que le ha llevado a descubrir que buena parte de estas marcas primitivas fueron hechas por niños. Y no sólo eso, su método comparativo le ha servido para identificar la edad y el sexo de alguno de estos jóvenes artistas y para determinar que muchos de ellos fueron realizados por una niña, de unos cinco años de edad, de la que poco más sabemos, salvo que era una artista precoz y prolífica.

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Para realizar su investigación, Cooney y su equipo analizaron las huellas de miles de personas contemporáneas, tanto niños como adultos, y desarrollaron un método comparativo para determinar la edad y el sexo de los autores de las marcas.

“Las estrías realizadas por niños”, aseguran los investigadores, “aparecen en cada una de las cámaras de la cueva, incluso aquellas que están a unos buenos 45 minutos andando desde la entrada”. Algunas de las huellas de los niños aparecen en la parte alta de las paredes y en los techos, lo que indica que debieron ser aupados por los adultos o fueron sostenidos en hombros para realizar la tarea. “Hemos encontrado marcas de niños de entre tres y siete años”, aseguran, “y hemos podido identificar cuatro niños individuales comparando sus marcas”.


“El más prolífico de los niños que hacían marcas en las cuevas”, prosiguen, “tenía alrededor de cinco años, y estamos casi seguros de que se trataba de una niña. Curiosamente, de los cuatro niños sabemos que dos eran niñas. Una de las cuevas es tan rica en estrías realizadas por niños que sugiere que era un espacio reservado para ellos, pero si era para jugar o por un ritual es imposible de determinar”.

Sobre el significado de todas estas marcas en las paredes, los científicos poco pueden determinar. “No sabemos por qué la gente las hacía”, aseguran. “Podemos cuestionarnos si se trataba de rituales de iniciación, un entrenamiento de alguna clase o simplemente algo que hacer en un día lluvioso”. En cualquier caso, la imagen de un antepasado sosteniendo en hombros a su hija para que pintara con los dedos el techo de una cueva es una de las impresiones más fascinantes que podemos tener de nuestro pasado.

Más info: Prehistoric pre-school (University of Cambridge) | Vía: Neatorama

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